Esta mañana lo comentaba con algunos compañeros y hace unos minutos lo acabo de leer en la prensa: la UEFA expedienta al Madrid por forzar dos amarillas. Al ver esto me vienen dos pensamientos a la cabeza: el primero es que el Madrid no dio muy buena imagen el martes al acabar el partido con nueve jugadores; el segundo, más que un pensamiento, es una sensación de incredulidad.
No puedo creer que la UEFA venga ahora con el cuento de que el Madrid ha actuado antideportivamente cuando las targetas forzadas se ven todos los años en la Champions, en los campeonatos domésticos e incluso en el Mundial. Está claro que el teatrillo de Mourinho en el campo y en sus declaraciones posteriores están de más, pero esto no le hace el inventor de unos 'truquitos' que tienen ya muchos años.
Algunos dicen que el problema del Madrid es que lo que hizo fue muy poco disimulado, que se les vio el plumero. Estoy de acuerdo, habría sido mejor si Mourinho hubiera dado estas órdenes en el descanso, sin que nadie se enterara, pero esto no deja de ser una cuestión de formas que al fin y al cabo tiene más bien poca importancia.
El tema está en que dos jugadores vitales del Madrid corrían el riesgo de perderse la vuelta de los octavos de final si veían una amarilla en el primer partido y, lógicamente, forzaron la amarilla para pasar 'limpios'. Lo que hay que preguntarse en realidad es qué diferencia ve la UEFA entre lo del martes y todas las otras ocasiones en que se han dado situaciones parecidas. ¿El problema está en que no se disimuló? Estas tácticas casi siempre son muy evidentes y nadie dice nada, así que dejémonos de hipocresías. En mi modesta opinión, es mejor forzar la amarilla perdiendo tiempo que dando una patada gratuita a un jugador rival. ¿O acaso el problema es que ambas amonestaciones supusieron la expulsión de los jugadores del Madrid? Sí, pero el partido estaba finiquitado y no influyó para nada en el resultado final. ¿Es posible que lo que le haya parecido mal a la UEFA es que se hiciera dos veces en pocos minutos? Repito que no influyó en el resultado, por lo que no veo razón para que haya sanción alguna.
E insisto sobre este matiz, porque al fin y al cabo lo importante es si estas acciones adulteran la competición. La respuesta, se mire por donde se mire, es que no. No, porque no influye en el resultado del partido en cuestión, y no, porque ni Xabi Alonso ni Sergio Ramos iban a jugar el último partido contra el Auxerre.
Por tanto, sería de una tremenda hipocresía por parte de la UEFA que el Madrid fuera sancionado por forzar las amarillas, ya que en ese caso se tendría que aplicar el mismo criterio en todos los casos, no sólo en este en concreto. Lo que tendría que hacer la UEFA es centrarse en los problemas de verdad, como el bochornoso espectáculo que se vio ayer en el estadio del Panathinaikos o el vergonzoso comportamiento del entrenador del Cluj.
