jueves, 13 de enero de 2011

El jugador total

El Barcelona se aseguró ayer el pase a las semifinales de la Copa con la enésima goleada de la temporada, esta vez ante el Betis, gracias a la estelar actuación de su gran líder, Leo Messi. Dos días después de recibir su segundo Balón de Oro el argentino volvió a demostrar que no se conforma con todo lo que ha conseguido en su corta carrera, siempre quiere más.
Se ha discutido mucho en España sobre si Messi merecía el Balón de Oro 2010 por delante de Xavi o Iniesta -yo mismo discuto que ese premio le pertenezca este año-, pero ante tanta palabrería Messi responde en el césped. No cabe duda de que el argentino ha hecho méritos suficientes para ser considerado el mejor del mundo, como tampoco cabe duda de que si se matiene a este nivel el Balón de Oro 2011 también será para él.
La progresión de Messi desde que debutó oficialmente con el primer equipo en 2004 ha sido brutal. Empezó siendo un gran regateador, con buen pase y visión de juego, pero el Messi actual es mucho más que eso, es el jugador total.
Leo tiene recursos técnicos para todos los gustos. Su conducción es exquisita, siempre lleva el balón pegado al pie y avanza a una velocidad que deja al defensor sin tiempo de reacción. Puede meterse por cualquier hueco, combinar al primer toque y definir en un palmo de terreno.
Además, pese a su baja estatura es muy fuerte, sabe aguantar las entradas de los rivales y pocas veces le levantan del suelo. Los defensas no saben si entrarle o esperarle y la mayoría de veces acaba dando lo mismo porque casi siempre pierden la partida. Explosivo en el arranque y rápido en carrera,  su conducción es de una precisión escandalosa, tiene una visión de juego privilegiada, es un excelente asistente y, sobre todo, es letal dentro del area.
Precisamente el disparo es, seguramente, el aspecto que más ha perfeccionado Leo en los últimos años. Al principio Messi dudaba delante del portero. No tiene un tiro especialmente potente y no confía mucho en su diestra, y eso le restaba puntos en los últimos metros.
Pero la evolución goleadora del argentino en los últimos años no es casual. Donde antes se giraba para buscar pases complicados u optaba por tiros flojos e inofensivos, ahora Messi lo tiene claro: si tiene ángulo la cruza con rosca al palo largo y sino la pica por encima del portero y arreglado. También ha ganado potencia en el golpeo y eso le ha convertido en un jugador más peligroso porque le pega mucho mejor desde el borde del área.
Los números no engañan: 14 goles en liga en la temporada 06-07, 10 en la siguiente, 23 en la 08-09 y 34 el año pasado para llevarse la Bota de Oro. Pero lo bueno, si nos basamos en las 22 dianas que lleva anotadas este curso, es que el mejor Messi todavía está por llegar.
Sin embargo, no se puede hablar de las cualidades de Messi y olvidarse de su labor como asistente, ya que en lo que va de temporada ha repartido 12 pases de gol. En este aspecto es donde se percibe definitivamente la capacidad futbolística del argentino, que bien puede jugar de extremo, de ariete o de enganche por dentro. Puede hacer de hombre gol y de pasador. Puede hacer todo esto a la vez.
Su criterio con el balón, su polivalencia y su capacidad para asumir responsabilidades dentro del campo, incluso en los partidos más difíciles, le han convertido en la figura más destacada del Barça y del fútbol. Ha hecho olvidar a Ronaldinho y muchos le consideran ya el mejor jugador de todos los tiempos. Lo ha ganado todo con el Barcelona, pero le queda la espina de la selección argentina donde todavía no ha conseguido demostrar su mejor cara.
Por suerte, Leo tiene el tiempo y la ambición para aprobar su única asignatura pendiente. Pero de momento disfruta jugando en el Barça y hace disfrutar a los que le vemos jugar, así que aprovechemos mientras podamos.